El proyecto audiovisual Tores de Plata surge a partir de la iniciativa del promotor teatral Luis Álvarez de desarrollar una película cuya historia transcurra en el Teatro Príncipe Pío, planteando una ficción con connotaciones históricas reales.
En los últimos años se han producido en España diversas películas de autor en animación 2D que han alcanzado un notable éxito, como Chico y Rita, Arrugas, Buñuel en el laberinto de las tortugas y Robot Dreams. Estos precedentes constituyen una base sólida para proyectar esta propuesta con vocación de alcance tanto nacional como internacional.
Durante el proceso de escritura del guion se contempló inicialmente la posibilidad de desarrollar la película dentro de ese mismo estilo. No obstante, a medida que avanzó el proyecto, se consideró la conveniencia de orientarlo hacia un enfoque más comercial, capaz de conectar con un público más amplio y familiar. La historia plantea un romance universal y conmovedor, incorpora una antagonista movida por el despecho y la obsesión por la venganza, y se enmarca en un trasfondo de espíritus y fantasmas que amplía su atractivo para espectadores de distintas edades.
La trama, que se inicia en 1925 y se extiende hasta 2025, narra una aventura amorosa que atraviesa un siglo, conectando el pasado con el presente. Además del componente romántico, el relato integra elementos de acción, misterio y números musicales.
Este largometraje aspira no solo a entretener, sino también a emocionar al espectador a través de sus protagonistas, Elisa y Adrián, y de su antagonista, Merche.
El eje central del guion es el Teatro Príncipe Pío, un teatro madrileño inspirado en un edificio real fácilmente reconocible por sus dos torres rematadas con cúpulas plateadas, conocidas en la historia como las “Torres de Plata”.