La producción de Las Modistillas nace del deseo de recuperar una memoria silenciada vinculada a la Guerra Civil española en el municipio ficticio de Alabbar, en la Comunidad Valenciana. El proyecto parte de una larga labor de documentación y recopilación de testimonios, imágenes y manuscritos realizada durante décadas, con el objetivo de preservar la cultura y las vivencias de la zona. La historia se inspira en las experiencias reales de cuatro mujeres que padecieron la represión, el miedo y el silencio impuestos durante la posguerra, en un contexto donde las divisiones familiares y políticas condicionaban incluso la transmisión de los recuerdos.
La propuesta busca alejarse de los relatos históricos convencionales para ofrecer una mirada íntima y cotidiana, centrada en la vida sencilla de sus protagonistas y en cómo esta se vio truncada por la obligación de servir a ambos bandos para poder sobrevivir. Asimismo, se pretende conectar ese pasado con el presente a través del personaje de una bisnieta, estableciendo un diálogo entre generaciones y subrayando la vigencia emocional de aquellas cicatrices.
El proyecto se concibe inicialmente como un cortometraje con proyección a largometraje, orientado a un público mayor de 12 años. Se apuesta por la animación 2D tradicional en formato digital como vía expresiva, no solo por sus posibilidades artísticas, sino también por su capacidad para transmitir sensibilidad y respeto hacia los hechos narrados. La propuesta estética contempla personajes estilizados y expresivos, escenarios de línea suelta y una paleta de tonos terrosos con contrastes fríos y cálidos, buscando una animación contenida, naturalista y fiel al tono humano de la historia.